El Jodario jode al Fiscal Néstor Humberto

Dos tareas le pone El Jodario al fiscal Néstor Humberto Martínez. Una terminar el proceso de investigación sobre nuevas chuzadas a los periodistas durante la dirección de Eduardo Montealegre.

Y la segunda tarea de Néstor Humberto Martínez, darle la cara a la petición de Álvaro Uribe y de Andrés Pastrana de investigar los giros de empresas extranjeras a las campañas de Juan Manuel Santos, en el 2010 y el 2014.

Esta es el Jodario, de Gardeazábal, para Ruta Noticias:

“Barrio Antioquia:

“El barrio Antioquia es un barrio tradicional de Medellín. Situado en el sur occidente de la capital paisa, pertenece a la comuna 15, llamada Guayabal. Uno de sus costados limita con el aeropuerto Olaya Herrera. Allí, desde hace muchos años se ha dicho y comprobado que se venden alucinógenos. En años pasados, cuando Luis Pérez era alcalde, fue el escenario de una cruel y sangrienta batalla entre los combos de la 59 y el que todavía llaman “coquito”. Hoy en día es un amasijo de bandas organizadas, dueñas de pedazos de calles o carreras, que ya no compiten entre sí pero si han logrado entre todos que no los toquen.

“En el barrio Antioquia, lo saben los subalternos del alcalde magno Federico Gutiérrez, y la policía metropolitana, se ejercitan las bandas de “Los negros de la calavera”, “Las Mellizas”, “La del quintopatio”, “Los pecosos” y otras más. Algunas distribuyen, otras empacan, guardan o intermedian como campaneros o como negociadores con quienes dejan vender.

“Los estudiosos de la seguridad de Medellín saben que entre la carrera 55 hasta por lo menos las 65 F y desde la calle 22 hasta la 28 de la nomenclatura urbana de Medellín, se ejerce el más evidente, descarado y apabullante negocio de mercadeo de alucinógenos, pero desde cuando hace 15 años, en el 2001, Luis Pérez hizo la “operación canabis”, la autoridad constituida o se hace la de la vista gorda o aplica el régimen legalizado de todas las ollas que se conocen en Colombia.

“Erradicar este cáncer de las entrañas de Medellín es entrar en conflicto con toda una estructura de permisividad que los ciudadanos han terminado por aceptar y, en muchos casos defienden porque les garantiza, como al gato, tapar su popó mal oliente.

¿Naranjo Presidente?

“La carga de profundidad que mandaron el viernes los expresidentes Uribe y Pastrana al Fiscal Néstor Humberto Martínez, pidiendo se investigaran giros hechos por unas empresas panameñas a las campañas del 2010 y el 2014 del presidente Santos, hace voltear la torta. Como ninguno de esos aportes fueron declarados ante el Consejo Nacional Electoral, se podría presentar o una anulación de la elección de Santos por parte de esa entidad o un juicio político en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes .En cualquiera de los dos casos aumenta la posibilidad de que el General Naranjo asuma la presidencia de la nación y las Farc y los Estados Unidos queden muy contentos

“Firmas para renuncia de la Corte:

“Ante el mayúsculo desprestigio en que han caído las Cortes, y por ende todo el aparataje de la justicia colombiana, muchos nos hacemos la pregunta si recogiendo firmas pidiéndole la renuncia a sus cargos a los magistrados de la Corte Suprema, el Consejo de Estado, la Corte Constitucional y los Consejos de la Judicatura y Electoral, ellos serán capaces de hacerlo y brindarle una salida a este atolladero en que cayó Colombia. Si no lo hacen, o no somos capaces de recoger suficientes firmas, tendremos que esperar que los Estados Unidos investiguen fallo por fallo, cuenta por cuenta, patrimonio por patrimonio de los magistrados para que los efectos sean peores y corramos el riesgo de saber cosas horribles

“Néstor Humberto contra Montealegre:

La respuesta que el Fiscal general de la Nación le dio al periodista Gustavo Rugeles en el sentido de que sus teléfonos fueron chuzados el 18 de junio del 2016 por la Fiscalía cuando el doctor Eduardo Montealegre ejercía al mando de esa dependencia, y él, como colaborador de Las2orillas.co averiguaba sobre los hackers, hacen pensar que a más periodistas pudo habérseles hecho idéntico seguimiento sin que mediara orden judicial alguna y sin que se dieran cuenta, como si pudo enterarse Rugeles.

“Antes de que la sospecha corra y se vuelva bola de nieve y terminemos metiendo en la mochila del desprestigio a la misma Fiscalía, debería el doctor Montealegre aclarar el asunto ante el propio Néstor Humberto Martínez”.

No Comment

Leave a reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *