Nombrar urgentemente curadores urbanos pide Camacol

Camacol Antioquia, pidió respetuosa pero urgentemente, “a los jueces y autoridades competentes definir prontamente las condiciones que permitan elegir los curadores urbanos 2 y 3 de la ciudad de Medellín”, ya que se podría generar una ola de construcciones informales con el consecuente riesgo sismo resistentes y otras debilidades en las edificaciones.

“Sin la revisión oportuna y completa por parte de los curadores urbanos, se pone en riesgo la seguridad de la población, la ejecución de los proyectos en los tiempos acordados, la generación de empleo y la inversión por parte del sector privado en la ciudad de Medellín. Los curadores urbanos además licencian las edificaciones públicas y la demora se traduce en mayores costos de construcción y en retrasos en el cumplimiento de los proyectos contemplados en el Plan de Desarrollo de la ciudad. Igual, el perjuicio es enorme para la comunidad, debido a que en las Curadurías se deben adelantar los trámites de legalización y reconocimiento de mejoras, pero muchas personas interesadas en construir, ante la inoperancia de las Curadurías en Medellín, optan por hacerlo informalmente e ilegalmente, sin los permisos y revisiones respectivas, generando un enorme riesgo sismo resistente, entre otros” comentó Eduardo Loaiza Posada, Gerente de Camacol Antioquia.

Medellín solo tiene dos Curadurías urbanas en funcionamiento de las cuatro autorizadas para atender la dinámica de cerca de 2,4 millones de habitantes. Se estima que el 79% de los proyectos en estado de preventa en Medellín ya alcanzaron punto de equilibrio (del 70%) y pudiendo iniciar obra, generar empleo y dinamizar la economía y la industria de la región, no lo pueden hacer debido a que no tienen el permiso de construcción que emiten las Curadurías, trámite que actualmente en Medellín tarda mínimo 8 meses, cuando el mismo proceso en otras Curadurías de municipios del Valle de Aburrá y otras ciudades del país se demora entre 45 días y máximo 4 meses.

No contar con las Curadurías suficientes aleja la inversión, fomenta la construcción ilegal e informal en Medellín e incrementa el riesgo de fallas en las edificaciones que no cumplen con la normatividad necesaria.

Por otra parte, desde el año 2010, se ha presentado una reducción del 54% en las iniciaciones de proyectos en Medellín, cifra que en el 2017 también presentó una reducción del 33%. Esto, en alguna medida, es el resultado de la falta de curadores, lo cual repercute significativamente en la inversión privada en la ciudad y en la generación de empleo que ha tenido una reducción del 8% en los puestos de trabajo directos creados por el sector constructor en Antioquia.

El aporte del sector de la construcción al PIB nacional es del 7%, para Antioquia la participación sumando el sector inmobiliario y la industria de insumos para la construcción aportan más de un 20% al PIB departamental, y en Medellín hoy es tan solo del 3% y buena causa de ello es no contar con los suficientes curadores urbanos en la ciudad.

 

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