Santos y Maduro, el cartel de los sapos

Santos y Maduro eran los nuevos mejores amigos hasta que la realidad política parece que los llevó a imitar la famosa serie de televisión el cartel de los sapos, es decir, cada uno empezó a hablar para salvar su pellejo.

La reunión de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Donald Trump, en la casa privada del mandatario gringo, un mes antes de la que sostendrán Santos y el presidente norteamericano, y un mensaje en redes sociales de Trump anunciado que “los dictadores tendrán su castigo” parece que influyeron para que el colombiano entendiera que los vientos no soplan fáciles para quienes se alineen con Venezuela, de allí habría salido su mensaje en redes sociales diciendo que “hace seis años le advertí a Chávez que “la revolución bolivariana fracasó”.

La respuesta de Nicolás Maduro, en medio de sus propios problemas con las marchas antigubernamentales que están agitando a toda Venezuela, pareciera la de otro soplón que quiere salvar su cabeza. “Firmaron un acuerdo de paz gracias a Chávez y a Mí. Colombia es un estado fallido”, dijo, agregando que “se está preparando una matanza contra los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc”, y anunció que exhibirá “todas las grabaciones, videos y todos los secretos sobre el proceso de paz, para que se sepa todo lo que se ha burlado el proceso de paz de Colombia”.

Como era de esperarse, las frases de Santos y Maduro le dieron su propia munición al expresidente Álvaro Uribe, quien burlonamente dijo, también en redes sociales, que “Un proceso de paz “tan puro”, de entrega al terrorismo, ¿cuál es el problema que Santos y Maduro revelen los secretos angelicales?”.

Y cuando parecía que Santos y Maduro se iban a “hacer pasito” el mandatario colombiano expidió un nuevo comunicado, esta vez a través del cancillería expresando su “seria preocupación” por el anuncio de Maduro sobre un plan para expandir la Milicia Bolivariana armando a miles de civiles” a la vez que pidió a la canciller María Ángela Holguín denunciar esta situación en la ONU.

Además, Santos agregó que “Venezuela debería liberar a todos los presos políticos”, el problema para él es que estos dirigentes y la oposición como tal en Venezuela siempre han estado respaldadas por Álvaro Uribe y ahora, difícilmente, le van a creer al mandatario colombiano, quien durante seis años bajó la mirada ante todo lo que ocurría en el hermano país.

El cartel de los sapos terminó cuando uno de ellos contó todo lo que sabía a la policía en Miami y se dedicó a vivir la buena vida, el otro fue a prisión y los demás están escondiéndose o muertos. Cualquier parecido con la realidad futura, es culpa de su imaginación, señor lector.

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