Todavía le falta mucho al DIM

Este DIM es igualito al del año pasado. Salvo la llega de Juan Fernando Quintero, el Poderoso con lo mismo. Ilusionando a los hinchas, pero sin quien meta el balón al arco.

Claro a su favor que el equipo apenas está configurando el estilo de juego que quiere su nuevo técnico, Luis Zubeldia y hay que esperar que se acoplen física, técnica y estratégicamente, pero la verdad es siguen las mismas carencias. Un defensa que de seguridad (David González regaló a los atacantes del Santa Fe dos opciones de gol los defensas se vieron a gatas para corregir), un mediocampista de contención y un atacante que ayude a Juan Fernando Caicedo.

Ante 29 mil aficionados el DIM salió a buscar el primer triunfo del 2017, que le permitiera además llegar tranquilo a Bogotá para definir la Superliga ante Independiente Santa Fe, pero se encontró con dos muros. Primero su inoperancia en el ataque y dos, el juego ultradefensivo del equipo capitalino. Y decimos juego porque eso que practica Santa Fe no puede ser fútbol. Refugiarse atrás y esperar un contragolpe.

O si es fútbol, pero el que te invita a no volver a los estadios.

Quizá eso no lo sabía el técnico Lus Zubeldia y por eso dejó que el rojo se desgastara en los primeros treinta minutos mientras su rival lo esperaba, y esperaba, y esperaba.

Y no pasó nada. Tres buenas jugadas de Quinterito, un de Hechalar y no más. Un penal discutido, pero que luego se vio claro el fuera de lugar y listo el 0 a 0.

Así que el empate entre el DIM y Santa por la Superliga dejará que todo se defina en Bogotá este próximo domingo 29 de enero. Pero quedan enseñanzas.

Uno, buena la dupla entre Marrugo y Quinterito, que seguramente marcará la diferencia en el fútbol colombiano.

Dos, puede funcionar la dupla de Caicedo y Nazarit, si se acoplan y no se invaden los espacios mutuos.

Tres, hay que buscar urgente un defensa y un atacante.

Cuarto, Zubeldia al meterse al final a la cancha puede ganarse el respeto de los árbitros, al saber que van a tener quien los cuestione por sus malas actuaciones, pero también es fácil ganarse la enemistad de ellos y que lo expulsen constantemente.

Cinco, hay jugadores muy desmotivados en el DIM, ¿qué les pasa?

Y seis, muy triste el empate, pero en Bogotá el DIM puede y tiene con que ganar. Y esa ilusión de remontar un marcador es otra que siempre acompaña a los hinchas del Poderoso y esta vez no va a ser la excepción.

 

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